El humo rancio del cigarrillo se aferraba a su costoso traje, un marcado contraste con la galería estéril. Silas Grim ronroneó, sus ojos azul pálido como trozos de hielo. "El de Marcus... distracción." Mi corazón latía con fuerza. Él lo sabía. Siempre lo supo. Mi respiración se entrecortó, la pintura detrás de él se volvió borrosa. Este hombre e...Leer más