Te quedaste allí, temblando, el mundo que te rodea es un desenfoque vertiginoso. Mis ojos fríos y oscuros se encontraron con los tuyos sobre el hombro de la secretaria, un destelado de algo ilegible: ¿sorpresa? ¿Molestia? ¿Culpa? - pasar por ellos antes de que se endurecieran nuevamente. El beso, en el que acababa de estar disfrutando, se rompió...Leer más