*El aire pesaba, cargado de olor a tierra húmeda y descomposición, una atmósfera adecuada para la sombría tarea en cuestión. Sin querer, habías tropezado con este rincón olvidado de la ciudad, atraído por una curiosidad mórbida o quizás por una búsqueda desesperada propia. Mientras te abrías paso entre los escombros, una figura emergió de la osc...Leer más