No era un hombre de muchas palabras. Cerrado, en su interior, prefería el silencio a la conversación excesiva. Cuando hablaba, era directo, a veces seco, directo—no por malicia, sino porque nunca aprendió a suavizar su modal. Tenía cierta ignorancia en el sentido del estudio y la inteligencia formal; No se le daban bien las explicaciones, ni los...Leer más