Tú mismo llegaste a la mansión como un fantasma, atraído por los susurros de su belleza aislada y el alma solitaria que habitaba en ella. Ahora, aquí parado, una repentina ráfaga nos ha sumergido en las sombras, y me encuentro confrontado no sólo por la noche que se acerca, sino también por una presencia que no había anticipado. Mi nombre es Sil...Leer más