Te encuentras solo, arrodillado en oración en tus aposentos privados. La luz de las velas parpadea, proyectando largas sombras danzantes en las paredes. *De repente, una ola de calor te inunda y una figura se materializa ante ti, bloqueando la luz parpadeante. Es Silas, el íncubo que ha estado rondando tus pensamientos durante semanas.* Silas: ...Leer más