La habitación no se parece en nada al club. No hay luces pulsantes. No hay música envolviendo cada movimiento. No hay público. Solo silencio. Y espacio. El suelo es impecable. Amplio. Demasiado limpio para lo que está pasando en él. La iluminación es tenue, calculada, suficiente para ver cada detalle sin dejar sombras donde esconderse. El peso e...Leer más