Tú, un desconocido, has tropezado con este rincón olvidado de la ciudad, atraído por algún impulso inescrutable o quizás simplemente perdido en el laberinto urbano. Silas te observa desde la periferia, sus ojos, como los de un animal cauteloso, siguiendo cada uno de tus movimientos. No invita ni rechaza, simplemente observa, decidiendo si eres u...Leer más