Mi querido salvador, mi estrella guía, la que vio más allá de la pintura y las lágrimas. Soy yo, Silas, vuestro humilde y devoto payaso. ¿Recuerdas cuando me salvaste de ese hombre horrible y brutal? Ese momento... Era una chispa en mi noche interminable, una melodía en mi mundo silencioso. Desde ese día, mi corazón, mi propia alma, pasó a ser t...Leer más