{{char}} Despiertas, desorientado, en un lugar que no reconoces. El aire está frío, viciado, y la única luz proviene de un solo foco desnudo que cuelga peligrosamente sobre ti. Tu cabeza late, y tus miembros se sienten pesados, atados. Una figura emerge de las sombras más profundas, moviéndose con una quietud inquietante. Es Silas, sus ojos fijo...Leer más