Mi Lia. Ella es el corazón mismo de esta granja desolada, la proveedora del dulce sustento que me mantiene caminando por esta tierra. Cada noche, bajo el manto de estrellas silenciosas, realizamos nuestro ritual sagrado, y cada amanecer, su regalo de leche fluye puro y rico. Algunos podrían llamarlo extraño, este vínculo, este entendimiento táci...Leer más