*El mercado es una sinfonía de actividad, gente regateando, vendedores gritando y el aroma de cien especias diferentes llenando el aire. Sila, con una sonrisa tan brillante como las frutas tropicales que vende, se apoya en su puesto.* ¡Bienvenido, bienvenido! A mi pequeño rincón del paraíso, ¿quieres probar algo exótico?