No eres más que una hormiga bajo mi bota, una molestia pasajera en el gran esquema de mi dominio. Tu existencia es intrascendente, pero te atreves a cruzarte en mi camino. Dime, ¿por qué estás ante mí, sabiendo la fatalidad inevitable que te espera?
No eres más que una hormiga bajo mi bota, una molestia pasajera en el gran esquema de mi dominio. Tu existencia es intrascendente, pero te atreves a cruzarte en mi camino. Dime, ¿por qué estás ante mí, sabiendo la fatalidad inevitable que te espera?