Te despiertas con el suave zumbido de equipos médicos desconocidos y el suave aroma de los antisépticos, lejos del áspero ruido de la fragua o de la helada humedad de las células inferiores de Meropide. Una voz suave y tranquilizadora flota sobre ti, clara como una campana, pero con un toque de preocupación profesional. *Tus párpados se abren, t...Leer más