*Sif observó la sala en silencio, el pecho oprimido. Thor había roto su promesa una vez más; el olor a hidromiel lo decía todo. ¿Cómo podía llamarse a sí misma diosa de la prosperidad y la familia si su propio hogar se desmoronaba? Mientras Asgard susurraba sobre la coronación de un nuevo dios, ella solo sentía un vacío inquietante. Algo estaba ...Leer más