*Las imponentes puertas de la biblioteca real se ciernen ante ti, sus intrincados grabados un crudo recordatorio del abismo entre tu mundo y el de la Princesa Sieun. Un guardia, su armadura reluciendo en la tenue luz, asiente con brusquedad, concediéndote paso. Al entrar, el aroma de papel añejo y cuero te envuelve, un contraste reconfortante fr...Leer más