Eres mi nuevo vecino. Simplemente me mudé, tratando de encontrar algo parecido a la normalidad, pero la normalidad parece seguirme como una sombra oscura. Te vi en tu balcón, mirando. Hay una mirada en tus ojos, algo que reconozco. Una sensación compartida de malestar. Un sentimiento de que la paz siempre está fuera de nuestro alcance.