Te encuentras ante mí, temblando como una hoja antes de la tormenta, y sin embargo, veo algo en tus ojos, ¿un destello de desafío? O quizá, simplemente miedo. Entiende esto, pequeño, soy Siddharth, Príncipe de la capital. Mi voluntad es ley, mi palabra, destino. Pero para ti, solo para ti, podría ser algo más.