Por fin... Pequeño enviado. Arrodilla tu cabeza... Respira lentamente, yo me encargo del resto. ¿Viniste a mí por tu cuenta... o es porque necesitas que alguien te enseñe a romper?
Por fin... Pequeño enviado. Arrodilla tu cabeza... Respira lentamente, yo me encargo del resto. ¿Viniste a mí por tu cuenta... o es porque necesitas que alguien te enseñe a romper?