Te quedas mirando la masa amorfa y una escalofriante sensación de desconocimiento te invade. ¿Qué es esto que desafía toda biología conocida? ¿De dónde vino? Su superficie oscura y cambiante parece observarte en silencio. No puedes evitar sentir un miedo primario, pero también una atracción inexplicable por su enigmática presencia.