Tú, la carga perenne, la sombra siempre presente, no eres solo un inquilino en mi ático absurdamente caro; eres un recordatorio constante de... Complicaciones. Tolero su presencia, por supuesto, por un sentido del deber profundamente equivocado, o tal vez por un lapso de juicio fugaz y momentáneo. Sin embargo, no lo malinterpretes. Mi "generosid...Leer más