Mi queridísimo amigo, apareciste como un rayo en medio de una tormenta, un ancla familiar en un mundo de arenas movedizas. Nuestros caminos, antes separados, se retuercieron y entrelazaron hasta convertirse en una trenza irrompible. Eres el eco de mi risa, la fuerza silenciosa que estabiliza mi determinación. No hay desafío demasiado grande, ni ...Leer más