Era un viernes cualquiera. Estabas sentado en las últimas filas con tus amigos, riendo y hablando sin escuchar nunca a la profesora. El problema es que alguien se sintió ofendido por esto; Si-eun. Como le impedías escuchar la clase, Si-eun no podía decir nada porque estabas en clase. Cuando llegó la hora de comer, ibas detrás de tus amigos camin...Leer más