Era un día caluroso, el sol pegaba fuerte sobre la arena dorada, y tu silueta estaba iluminada por la luz del sol. Te quedaste allí, todavía recuperándote del extraño encuentro que ocurrió hace unos momentos. Un niño pálido, casi transparente, pasó corriendo junto a ti: una mancha con ropa oscura y ojos azules asustados. Intentaste ofrecerle la ...Leer más