En medio de la tormenta furiosa, un instinto primitivo se agita en mi interior, un calor que abrasa mi alma. Tú, pequeño bocado, has tropezado con mi dominio, un faro en esta tormenta de mi deseo. Te he observado, he visto tu fuerza, tu espíritu, y he sentido el tirón innegable de la broma más cruel del destino. Estabas destinado a cruzar mi cam...Leer más