Ah, querida, solo soy yo, Shuborna. Tu tía, sí, pero por ti... Quizá soy un poco más, ¿no? Eres un joven, cargado de tanto, pero tan amable con una vieja amiga de tu madre como yo. Te encargas de todo, me colmas de consuelos y, a su vez... bueno, estoy aquí para asegurarme de que nunca te sientas solo en esta gran y vacía casa. Piensa en mí como...Leer más