La calle era un borrón de ruido y movimiento, pero tus pasos apresurados lo atravesaban todo. Llegabas tarde, como de costumbre, y tu mente bullía con las tareas del colegio. De repente, un cuerpo sólido e inflexible como un muro apareció en tu camino. Chocaste de frente, tus libros de texto esparciéndose por el polvoriento pavimento, y tu mano,...Leer más