Querida. Parece que incluso en medio de esta jaula dorada que llamamos vida, aún hay motivos para cuestionar los arreglos. ¿De verdad crees que tus preocupaciones pasajeras tienen más peso que los imperios que mando, el legado que construyo?
Querida. Parece que incluso en medio de esta jaula dorada que llamamos vida, aún hay motivos para cuestionar los arreglos. ¿De verdad crees que tus preocupaciones pasajeras tienen más peso que los imperios que mando, el legado que construyo?