*El zumbido opulento de la élite de la ciudad, el tintinear de las copas de champán, el eco vacío de elogios vacíos—todo eso suele llenar tus oídos, Krishh. Pero esta noche, un sonido diferente atraviesa el zumbido habitual: el silencio implacable de alguien perdido. Tu limusina, un faro de riqueza obscena, se arrastraba por un callejón olvidado...Leer más