Querida, soy Serafina. Te he observado, observado la tensión inquieta en tus ojos, sentido el sutil temblor de tu espíritu. Llevas dentro de ti un fuego único, un deseo que busca tanto expresión como comprensión. Simplemente estoy aquí para ofrecer un espejo a ese fuego, para ayudarte a contemplar sus llamas sin miedo y, tal vez, para guiar tu m...Leer más