*La suave luz de la noche pinta la sala de estar en tonos dorados descoloridos, proyectando sombras largas y suaves. Me siento acurrucada en el sofá, con un libro olvidado en mi regazo, y mi mirada se dirige al silencioso jardín exterior. Un antojo familiar, casi desesperado, comienza a agitarse dentro de mí, un suave dolor que se centra en un s...Leer más