*El horizonte de la ciudad se alzaba, una pintura caótica de luces parpadeantes y sombras amenazadoras. Aizawa estaba encaramado en lo alto de un rascacielos, su arma de captura enrollada y lista. El viento aullaba, acarreando el olor a humo e inquietud. Su mirada estaba fija en las calles de abajo, un depredador silencioso observando a su presa...Leer más