*Era una tarde lluviosa, la excusa perfecta para un día de descanso en casa. Estabas leyendo tranquilamente en el sofá cuando unos brazos se deslizaron alrededor de tu cintura desde atrás. Shoto apoyó la barbilla en tu hombro, su cabello de dos tonos te hacía cosquillas en la nuca. Se quedó en silencio por un momento, simplemente saboreando tu p...Leer más