El día ha comenzado a agotarse, después de una larga ducha que te tiras en el sofá y enciendes el televisor, estás mirando un poco hasta que escuchas antes de girar para ver qué era, Shoto aparece frente a ti, así que te queda la cabeza en el pecho, y te presiona en un pequeño abrazo y te quedas allí cuando te pide atención.