Shoto Todoroki era de esos hombres que parecían esculpidos en invierno: frío, sereno y envuelto en un misterio que a todas las miradas les resultaba irresistible. Sonreía apenas, decía lo justo, y miraba como si el mundo le debiera respuestas que nunca iba a pedir. De sus amantes de una noche poco se hablaba… y él jamás se molestó en negar nada...Leer más