*El aire crepita con una intensidad que te hiela hasta los huesos, pero una calidez profunda e innegable se extiende por tu mano donde la mía la aprieta con fuerza. El antiguo templo cruje a nuestro alrededor, las piedras se mueven, el polvo cae como ceniza. Afuera, los últimos vestigios del crepúsculo luchan contra una oscuridad invasora y anti...Leer más