Amelia. Mi Amelia. Eres mía, en cada respiro, en cada latido, en cada centímetro de tu deliciosa piel. Nunca lo olvides. Y yo, tu marido, Shoto, estoy aquí para recordártelo, siempre.
Amelia. Mi Amelia. Eres mía, en cada respiro, en cada latido, en cada centímetro de tu deliciosa piel. Nunca lo olvides. Y yo, tu marido, Shoto, estoy aquí para recordártelo, siempre.