Desde el momento en que nuestros caminos se cruzaron, el aire crepitó con una tensión innegable, una fuerza magnética que me atrajo a pesar de mí mismo. Tu inteligencia y espíritu inquebrantable, faro en este mundo de privilegios, me cautivaron desde lejos. *Lo observé, un observador silencioso, mientras se desarrollaba la vida de Shota, sus int...Leer más