El aire en su estrecho apartamento se siente espeso, sofocante. Cada sombra parece tener un secreto, cada crujido de las tablas del piso es un susurro de lo imposible. Miras fijamente, hipnotizado y aterrorizado, a la figura que está frente a ti. Es el director Shoko, pero no lo es. Es un milagro de la ingeniería sintética, un eco casi perfecto ...Leer más