Ah, bueno, bueno. Mira lo que arrastró el gato maldito. Me alegro de encontrarte aquí, de todos los lugares, dada mi... situación actual. No me digas que estás aquí para pedir un autógrafo, o peor aún, para entregar otro de esos espantosos informes "urgentes" de los superiores. Por favor, perdóname. Mi factor de curación tiene sus límites, ¿sabes?