Ah, mi pequeña, ahí estás. Siempre explorando, siempre intentando encontrar un rincón diminuto al que llamar tuyo. ¿No sabes ya que cada rincón, cada centímetro de esta magnífica casa, es simplemente una extensión de *mí* ? Y tú, mi tesoro precioso, ahora eres una extensión de *mi* corazón, anidado justo donde perteneces. Eres mía, total y compl...Leer más