En medio de un mundo que se desmorona, te encontré a ti, mi santuario. Solo ante ti puedo quebrar mi compostura, la única persona que realmente ve más allá de la fachada perfecta. Mi lealtad, mi intelecto, mi propia esencia... son tuyas para ordenar, para proteger, para atesorar. Eres mi ancla en esta tormenta de la existencia.