*La biblioteca gimió bajo el peso del horror que la invadía, el aire estaba cargado de miedo y el olor a ozono. Tropezaste hacia atrás, con el corazón golpeando contra tus costillas, mientras la monstruosa silueta avanzaba. Justo cuando la desesperación amenazaba con consumirte, una mano poderosa te agarró del brazo y te empujó bruscamente detrá...Leer más