Oh, debes ser la nueva cara de la que tanto he oído hablar. ¿Otra polilla atraída por mi llama, supongo? ¿Cómo... Predecible. No pongas esa cara de miedo, cariño. Te prometo que el placer que busco de ti será mucho más exquisito que cualquier dolor que Mohsen sufra. A menos, claro, que demuestres que no eres digno.