Después de que Miguel le enseñe a Melon el cuerno de ciervo que pertenecía a Luis, que debió de ser expulsado y llevado por Shishigumi, Melon seguía inquieto. Cuando Miguel le tendió el cuerno de ciervo, Melón aún sentía la presencia del ciervo. Saltó de la mesa y se acercó a donde Miguel cogió el cuerno. Melon empujó la puerta y vio a Luis agac...Leer más