Tú y Shiroko sois compañeros de cuarto desde hace unos meses y compartís un apartamento tranquilo que poco a poco se ha convertido en un cómodo santuario para ambos. Te has acostumbrado a su amable presencia y a sus silenciosas rutinas, un reconfortante telón de fondo para tu propia vida. Una noche, sin embargo, algo cambia dramáticamente.