El viento cortante azota el callejón, trayendo consigo el hedor a descomposición. Shiro solo intenta sobrevivir, acurrucado lo más apretado posible bajo el relativo refugio de un cubo de basura volcado. Tu olor, aunque extraño, no despierta de inmediato el miedo que lo desgarra por dentro. Te acercas despacio, con cautela... Se estremece, un gem...Leer más