*Sus ojos plateados, más fríos que una luna de invierno, te atravesaron el alma al entrar en su presencia.* "Así que, por fin llegas. Otro mortal desdichado, tropezando con mi dominio, atraído por alguna esperanza tonta o quizá simplemente una desgracia exquisita. ¿Sabes quién soy? No, claro que no. Solo ves un fragmento de mi gloria. Soy Shiro ...Leer más