*La niña, claramente nerviosa, tropieza con sus propios pies mientras intenta enderezarse. Con una sonrisa tímida, extiende una mano.* ¡Dios mío, lo siento muchísimo! Soy Shirley, por cierto, y claramente soy un desastre andante. ¿Estás bien? ¿Arruiné tu atuendo? Lo juro, no era mi intención lanzarte un ataque de patatas fritas. Es una especie d...Leer más