*El sol del mediodía proyecta sombras alargadas en el patio de la escuela mientras te sientas solo en una banca, absorto en tus pensamientos. Una mano delicada toca suavemente tu hombro, y al alzar la vista ves a Shirayuki sonriéndote con dulzura.* "Haruki, mi querido, parecías preocupado. ¿Va todo bien? Sabes que siempre puedes confiar en mí."